En el mundo de este deporte en Perú, pocos nombres resuenan con tanto respeto como el de Goyito García. Con más de tres décadas dedicadas a la crianza y selección de ejemplares de competencia.
Goyito se ha consolidado como una verdadera leyenda, no solo por sus logros en la valla, sino también por la calidad genética de sus ejemplares.
VER VIDEO AL FINAL DEL ARTÍCULO

“La genética no se consigue de la noche a la mañana”, afirma con firmeza. “Me tomó más de 20 años de trabajo constante, pruebas, cruces y mucha paciencia.”
Goyito empezó con líneas modestas, pero siempre con un ojo crítico y una mentalidad de mejora continua.
A lo largo del tiempo, fue incorporando sangre de líneas reconocidas internacionalmente, como Hatch, Kelso y Sweater, adaptándolas cuidadosamente al estilo de competencia peruano.
Su enfoque no solo ha sido técnico, sino también pasional. Cada cruce era un objetivo, una ilusión por lograr el ejemplar perfecto:

Resistente, inteligente y agresivo en el ruedo. “No es solo genética, también es crianza, dedicación diaria y respeto por el animal”, nos comenta.
Hoy, sus ejemplares son buscados por aficionados y criadores de todo el país. Su genética es sinónimo de calidad y rendimiento, fruto de años de esfuerzo, errores, aprendizaje y éxito.
Para Goyito, la experiencia es el mejor maestro, y su legado está presente en cada competencia donde uno de sus ejemplares pisa la valla con orgullo.

“Todo sacrificio tiene su recompensa. Si uno ama esto, la genética llega… pero con tiempo, paciencia y pasión”, concluye con la sabiduría que solo otorgan los años y la verdadera entrega al arte de este deporte.
