Tras la partida del ídolo de la música ranchera Vicente Fernández, muchos se han preguntado cómo es la vida de su inseparable compañera, Doña Cuquita, quien hoy en día reside en la misma propiedad que compartió durante décadas con el
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“Charro de Huentitán”. Su hogar no solo es un refugio lleno de recuerdos, sino también un símbolo del legado que dejó Vicente en México y en el mundo.
La residencia, ubicada en Jalisco, es conocida como “Los Tres Potrillos”, un rancho que se ha convertido en lugar emblemático para los seguidores del cantante.
La propiedad cuenta con extensos jardines, caballerizas, espacios dedicados a la crianza de caballos y, por supuesto, una majestuosa casa principal donde vive actualmente Doña Cuquita.
La decoración del hogar refleja la esencia de la cultura mexicana con toques de elegancia. Paredes de tonos cálidos, artesanías tradicionales,
muebles de madera tallada y cuadros que recuerdan distintos momentos de la carrera de Vicente adornan cada espacio.

Además, la casa conserva rincones íntimos llenos de fotografías familiares, que evocan la unión y el amor que caracterizó a la familia Fernández.
Doña Cuquita, pese a su sencillez, disfruta de un entorno de verdadero lujo y tradición. Se dice que uno de sus lugares favoritos es la terraza que da vista a los jardines, donde suele pasar las tardes acompañada de sus hijos y nietos.
Este hogar no es solo una residencia, sino un testimonio vivo del amor y de la historia que compartieron Vicente y Doña Cuquita.

El rancho se mantiene como un lugar lleno de vida, donde se preserva la memoria del cantante y donde su viuda continúa con la fortaleza que siempre la ha caracterizado.
