En el mundo de la crianza de LOS ejemplares cada detalle cuenta.
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Los criadores más experimentados saben que la genética es clave para obtener ejemplares fuertes, valientes y con cualidades excepcionales para la reproducción.
En este sentido, Grabiél Yannie, reconocido aficionado y conocedor de este deporte asegura que uno de los cruces más efectivos para sacar un ejemplar padrote es el cruce de madre con hijo.
Según Yannie, esta práctica, aunque pueda sonar extraña para quienes no están familiarizados con la crianza selectiva, permite fijar las características más deseadas dentro de una línea
Al unir a la madre con su propio hijo, se refuerzan cualidades como la resistencia, el carácter y la calidad de pluma, dando lugar a un ejemplar padrote con genética más sólida y definida.

El criador explica que este tipo de cruce no debe hacerse de manera indiscriminada, sino con un estudio previo de las virtudes que presenta la
madre y las cualidades heredadas por el hijo. De esta forma se garantiza que los resultados sean positivos y que se conserve la pureza de la línea.
Además, Yannie recalca que no todos los ejemplares obtenidos en este cruce serán destinados
Solo algunos, los que realmente demuestran condiciones excepcionales, pueden convertirse en futuros padrotes y garantizar la continuidad de una ganadora.
Para las personas el padrote es una joya genética, pues de él depende la producción de nuevas generaciones con alto potencial competitivo.
Por eso, el consejo de Grabiél Yannie se convierte en una guía valiosa para quienes buscan avanzar en el arte de la crianza.

En conclusión, el cruce de madre con hijo, bien llevado y bajo un manejo responsable, puede ser la clave para formar ejemplares padrotes de élite, capaces de marcar la diferencia en cualquier coliseo.
