En algunos criaderos, uno de los problemas más comunes es que las productoras desarrollen el hábito de romper
VIDEO AL FINAL DEL ARTICULO

y consumir sus propios huevos. Esta conducta puede comenzar por curiosidad, por falta de ciertos nutrientes o simplemente porque descubrieron
el contenido después de que un huevo se rompiera accidentalmente. Cuando no se corrige a tiempo, puede convertirse en una costumbre difícil de eliminar.
Uno de los métodos tradicionales que utilizan algunos criadores es colocar una pequeña gomita suave en el pico. Esta técnica no busca causar dolor ni incomodidad
, sino dificultar que el pico se cierre con la suficiente fuerza como para romper la cáscara. Es importante que la gomita sea adecuada, ligera y colocada correctamente para no afectar la
alimentación ni la hidratación. Además, debe revisarse con frecuencia para asegurarse de que esté en buen estado y no cause lesiones.
Sin embargo, más allá de esa medida, es fundamental trabajar en la prevención. Asegurarse de que la alimentación sea balanceada, con suficiente calcio,

ayuda a fortalecer la cáscara y reduce la curiosidad por consumir el contenido. También es clave recoger los huevos varias veces al día para evitar que permanezcan mucho tiempo en el nido.
Otro truco eficaz es colocar huevos de yeso o de plástico en los nidos. Cuando intentan picarlos y no logran romperlos, muchas veces pierden el interés. Mantener espacios
limpios, con buena iluminación y sin hacinamiento, también contribuye a disminuir el estrés, que puede ser una de las causas del problema.

La combinación de supervisión, nutrición adecuada y técnicas preventivas suele ser la forma más efectiva y responsable de mantener una producción sana y organizada.
